Noticias UCC

Pobreza de horizontes y liderazgo

Publicado el 16/09/2019 en Noticias UCC

Rodrigo Zarazaga es sacerdote jesuita, doctor en Ciencias Políticas, investigador, y es el fundador y presidente de la Escuela de Liderazgo Político del CIAS. Sus trabajos se centran en la investigación de problemas de redistribución, clientelismo y política electoral. En el marco de su visita a la Católica para dar una clase en nuestro Doctorado en Política y Gobierno, conversamos sobre la situación política y social actual y los desafíos de cara a las próximas elecciones.

Usted plantea que la pobreza es una cuestión estructural y multifactorial, y que no se trata solamente de la variable ingreso. Una de las pobrezas que plantea es la de horizontes, y supongo que está relacionada con la educación, entre otras cosas. ¿Cómo ve esta pobreza de horizontes en Argentina?

Yo lo noto sobretodo en la barrera de la juventud, entre los catorce y veintipico de años, donde hay un  problema de expectativas. Esto es: si naciste dentro de ciertos condicionamientos estructurales es muy difícil imaginarse un futuro mejor y conseguir los caminos para ese futuro.  De hecho se nota cuando vemos los índices de abandono del secundario, que son altísimos. Y como decís, la educación es fundamental pero no se ven los incentivos para esa educación. Esto es porque no están seguros que terminar el secundario garantice acceso a demasiado.

¿Nota que esto aumenta?

Si, es un hecho. Los datos así lo indican. Es multifactorial pero creo que se necesita una política de Estado que refuerce. Hay dos puntos fundamentales que debe tener en cuenta quien gane las elecciones: que terminen el secundario y el salto al primer empleo. Son dos cuestiones fundamentales en las que se debe trabajar si se quiere romper el círculo de la pobreza.

El Estado es un actor fundamental pero hay otros actores.

El actor decisivo es el Estado pero si los demás juegan en contra no es fácil.

Una cosa es no acompañar y otra, jugar en contra. ¿Usted cree que juegan en contra?

Yo creo que a veces se juega en contra. La defensa de intereses no siempre se alinea con el bien común. No se juega en contra por el mero deseo de que fracase pero a veces en defensa de mis intereses postergo u obstaculizo el bien común.

Es contradictorio si tenemos en cuenta lo que usted ha planteado varias veces, que si hay más pobres y les va mal a ellos también nos va mal a todos.

Si, claro. Siempre entra en juego el corto con el largo plazo. Esta es una mirada de largo plazo que el interés no lo tiene, ya sea el interés político o económico que valora la ganancia de hoy. Si no generás una sinergia positiva, vas a salir a la calle y te roban. ¿Qué sentido tiene?

¿Se trata de una cuestión cultural?

Es la gran pregunta. Algunos dicen que son las instituciones, otros la cultura. Evidentemente tenemos una dificultad para funcionar colectivamente y me parece que el próximo gobierno debe tener vocación de unidad nacional y lograr que la brecha de la formalidad y la informalidad laboral no siga creciendo.  Eso genera una distancia social. Creo que hay políticas públicas bien claras como terminar el secundario, acceso al primer empleo, embarazo adolescente, entre otros. A esto se suma la salud y educación; se necesita una inversión social colosal.


Rodrigo Zarazaga sj, fundador y presidente de la Escuela de Liderazgo Político del CIAS

¿Cómo ve el escenario de cara a las próximas elecciones?

Yo espero que gane quien gane tenga la capacidad de convocar a los actores y lograr una coalición que permita avanzar en un modelo de desarrollo. Creo que cualquiera que gane puede tener la oportunidad y el deseo de hacerlo, pero insistir en la grieta y dejar que las galaxias de la formalidad e informalidad se separen y reafirmarse en una impugnando a todo el resto, es suicida. No sé quién va a ganar, mi esperanza es que no impugne el resto sino que busque los apoyos necesarios para consolidar un modelo de desarrollo en el país.

¿Cómo ve las políticas sociales que hemos tenido hasta ahora?

El gran problema en el fondo se genera en los '90 y el quiebre de ese continuo social, claramente fue en el 2001. Hacia mediados de los '90 llegamos a niveles de desempleo y de informalidad laboral altísimos que se cristalizaron en lo que fue el 2001 y ya no tuvimos retorno. A partir de ahí, lo que hicimos fue transferir ingresos, básicamente una versión minimalista del Estado de Bienestar. Las clases media y alta se quejan de la Asignación Universal por Hijo y al final es muy mínima para que permita salir de la pobreza cuando, en realidad, el ingreso es solamente una arista.

¿Qué hacer ante esta situación?

Pocos países tuvieron la destrucción de trabajo y la precarización laboral de Argentina, entonces no tenemos muchas bibliotecas para saber si hay que hacer esto o aquello, pero me parece que la situación requiere de una nueva generación de políticas sociales.

Con esta realidad, ¿cuáles son los desafíos para quienes se están formando para ser próximos líderes políticos?

Creo que hay una distancia enorme entre la academia y la realidad, y eso  es un desafío. El político no tiene tiempo de informarse y a veces la academia no sabe informar tampoco, entonces el desafío es llevar contenidos. La política es una esfera ética distinta y la academia a veces no entiende las reglas éticas de la política. Hay un problema en la política de exposición pública, en general la gente normal no quiere ser expuesta; la política te desnuda de alguna manera y hoy cualquiera te puede escrachar, entonces esto también desafía a quien quiere hacer política. De alguna manera la política se ha ido transformando en una actuación y eso hace que el que está dispuesto a quedar expuesto, por motivos justos o no, tiene que ser un personaje particular.

De acuerdo a la experiencia con la Escuela de Liderazgo que preside, ¿qué necesitan nuestros políticos?

Nosotros apostamos a darles contenidos a nuestros jóvenes políticos y contención, y hemos descubierto que el componente más importante  en el que contribuimos es la formación de una red, creo que el modo de liderazgo es más de un grupo no de una sola persona y creo que el grupo contiene también en lo ético. Esos son los tres componentes que tratamos de resaltar.

  Estado     posgrados     Doctorado en Política y Gobierno     educación     Escuela de Liderazgo Político     CIAS     Rodrigo Zarazaga     horizonte     liderazgo     política     pobreza     academia     cultura  

Comunidad UCC

Facebook Twitter Youtube Instagram LinkedIn