Noticias UCC

La economía desde otro lugar

Publicado el 13/10/2015 en Administración y Economía

En la segunda charla del año de la cátedra libre de Economía Civil, nuestra Facultad de Ciencias Económicas y de Administración contó con la presencia de la doctora Cristina Calvo, directora del Programa Internacional sobre Democracia, Sociedad y Nuevas Economías del Rectorado de la Universidad de Buenos Aires (UBA – Seube).

Dialogamos con ella sobre temas relativos a la economía, los bienes comunes y los conceptos de reciprocidad asistencialismo. Un ejercicio de desnaturalizar supuestos económicos que pocas veces se cuestionan.

- ¿De qué hablamos cuando decimos “bienes comunes”?

Estamos en un momento de la historia y del debate económico mundial donde hay una crisis del paradigma único dominante, del individualismo, del neoliberalismo; fundamentalmente, a raíz de la crisis mundial desencadenada en el norte del mundo.

Empiezan a tomar fuerza otros modos de hacer economía, no porque estuvieran ausentes, sino que se observan porque el sistema mismo en la crisis no encuentra la posibilidad de rearmarse. A eso lo estamos viendo en España, Italia y Grecia donde al costo lo siguen pagando los ciudadanos y no los bancos o la economía especulativa.
Dentro del universo de economías alternativas emerge la importancia de los bienes comunes, pero es algo nuevo y viejo, en la época prehistórica todo era bienes comunes.

La crisis del pensamiento único demuestra que la privatización pura y exclusiva en función de una maximización de la utilidad personal llegó a la exclusión de buenas porciones del mundo. El bien público, identificado muchas veces con el bien de propiedad o de gestión estatal, es un concepto también insuficiente porque muchas veces desde los Estados se pueden crear monopolios que excluyen a la ciudadanía del acceso a los bienes.

La categoría del bien común sería todo bien que es de uso e interés común: agua, oxígeno, tierra, bosques, graciares, acceso a la información, ampliación de formas de participación democrática, etc.

Vuelve a tomar fuerza este tema a partir de una Premio Nobel de economía, Elinor Ostrom, quien dice que hay bienes que no pueden ser excluidos del uso común cuando previamente se intentó -fijando un precio o una colaboración- regular su uso. La mirada de los bienes comunes tiene que encontrar una solución a la economía muy diferente de lo que era la pura gestión pública estatal o la del mercado privado. La solución es tricotómica, tiene que haber una nueva sinergia y una nueva articulación entre Estado, sociedad civil y mercado.

- En este marco, ¿qué diferencia a la reciprocidad del asistencialismo?, ¿se puede hablar de reciprocidad en un contexto capitalista?

- La reciprocidad en economía, en términos más macros, tiene que ver con lo que dije antes, es una sinergia que tiene que darse entre Estado, sociedad y mercado. Tiene que haber un nuevo diálogo y entendimiento, cada uno con un rol específico: el Estado debe garantizar la universidalidad; el mercado dejar la iniciativa para que sea más beneficio para el grupo, la comunidad y el municipio; y, la sociedad civil, es la que está no sólo cerca del conocimiento del problema sino también de las posibilidades de solución, es la que va a insistir para que esa reciprocidad y esa ecuación esté siempre dinámica.

Contrariamente, el asistencialismo es un acto unilateral, doy pero no me comprometo. La reciprocidad, en cambio, implica buscar el modo de que esa persona no sólo reciba la ayuda sino que esta lo beneficie en el despertar capacidades y talentos quizás no perfectamente desarrollados.

Muchos planes de ayuda o de lucha contra la pobreza se basan en repartir alimentos, vestimenta, material pero con eso termina. Para asegurar un piso de derechos básicos fundamentales lo tengo que hacer pero, en términos de reciprocidad, esa ayuda me tiene que permitir llegar a conocer por qué esa persona no tiene capacidad para cubrir su propio sustento.

La reciprocidad tiene un enfoque propositivo y mucho más proactivo, considera de qué modo ayudo al otro para que pueda también ser sujeto y protagonista de su propio destino. Y la reciprocidad de ese otro no es que me va a volver a mí, sino en un bien que le va a hacer a la sociedad. No es una vuelta de un contrato tipo mercantilista, sino de esa dignidad de la persona hacia la dignidad del bien social.

- Ambos conceptos, en la práctica, ¿conviven?, ¿se percibe un cambio?

- Lo más duro es mover lo macro, el pensamiento económico dominante. En todas partes del mundo hay semillas y focos de este cambio pero todavía la costra del egoísmo está muy dura. Lo importante es poner en red y estimular a las experiencias que ya están haciendo una transformación.

- ¿Están estos temas en la agenda de los gobernantes y líderes del mundo?

- La mayoría lo tiene en el conocimiento, falta quizá la voluntad política de darle escala. Lamentablemente, el asistencialismo es también compra de voluntades en función de un beneficio político mezquino que hace que por eso no se llegue a un nivel de política pública.

- Más allá del Estado, ¿qué se puede hacer desde la sociedad y cómo puede colaborar cada ciudadano en pos de aportar?

- Justamente, el cambio ese ese. Nosotros siempre hemos pensado en una cuestión mesiánica y paternalista, poniendo al Estado o al mercado en ese rol, pero es un cambio de eje, ¡no hay padre acá! La reciprocidad es la clave de la fraternidad.

      universidad católica de córdoba     ciencias económicas     bienes comunes     ucc     uba     cristina calvo     cátedra libre economía civil     reciprocidad  

Comunidad UCC

Facebook Twitter Youtube Instagram LinkedIn